Mostrando entradas con la etiqueta puerperio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta puerperio. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de abril de 2012

Puérperas absolutas


Desde hace casi cinco meses soy mamá.
[Nunca inicio frase con “soy...”, nunca me describo-limito de ese modo,
pero ser mamá ahora es determinante, lo es todo, de hecho].
Es tan intenso que es como si hubieran pasado cinco siglos.
No logro recordar cómo era la otra, la de antes.
Bueno, sí, la reconozco a veces queriendo asomarse,
pretendiendo dictar sentencia,
insegura disfrazada tras interminables discursos mentales,
necesitada aferrada a libros, conceptos, abstracciones sublimes
que huía de mis bajos, de mis centro, de mi verdadero poder,
que tan pronto los exageraba como que los reprimía,
sin saber honrarlos en su plenitud avasalladora
pero tierna, vulnerable, dulce, amable, nutricia y amorosa al mismo tiempo.
A veces quiere asomarse pero enseguida es cercenada por esta yo animal que se ha instalado en mí y no me suelta
ésta de ojos sagaces que ve en la oscuridad,
ésta que ve con claridad todo, absolutamente todo
y huele, gusta, gime, chilla, borbota, ríe desaforada y primaria,
ésta de pelvis y pecho palpitante y generoso,
ésta que es sabia y antigua y primera y última,
y no tiene límites y comulga con lo que hay alrededor
genuina, salvajemente.
Adoro esta yo animal que soy,
siento su calor, su poder, su desmedida,
su voracidad, su loca mandíbula depredadora,
y también siento su inmensidad...
No tengo palabras, las olvidé -yo, que tantas sabía:
sólo me queda lo básico, lo estrictamente necesario para sobrevivir,
como Uma, el instinto, la distinción dentro de tanto “cuerdo”,
los ojos desorbitados de animal salvaje,
el oído fino ante posibles depredadores,
la mandíbula loca de morder,
las tetas inmensas de nutrir,
el vientre y la pelvis aún abiertas de alojar,
caderas y gran culo para sostener a mi cría,
tacto sensual para acariciar,
lengua glotona para lamer
pies descalzos y piel desnuda para conectarme con Mamá Tierra...
Y honro a la Vida, a la Tierra, a la Madre que me parió,
a la Abuela que la parió y a todo el Linaje que nos precedió,
y a ellas me entrego y en ellas me inmolo con gusto.
Honro a todas las mujeres dadoras de vida, mamíferas, salvajes y animales,
honro a la apertura, al desgarro, a la sangre y a la leche.
Honro a la Creación siendo yo creadora.
Y me honro a mí, que soy tú, que soy todas,
Puérperas Absolutas...

Os amo!

miércoles, 14 de marzo de 2012

Aceptación

Mirándote entiendo qué has venido a enseñarme.

Humildad, generosidad, pero sobre todo aceptación.

Aceptación de la imperfección que soy: yo, que deseo ser perfecta con la rigidez y encorsetamiento que supone.

Aceptación de mi imperfección, de mis fallos, de mi egoísmo, de mi necesidad de nutrirme para nutrirte: yo, que consideraba la maternidad una especie de martirio sacrificial escogido con el que iba a exorcizar mis demonios y convertirme en una virgen maternal.

Aceptación de mi límite, para no entrar en barrena, instalarme en la ira y herir a tu padre, mi pareja, mi hombre, mi amado... a quien tan olvidado tengo por dedicarme a ti...

Aceptación de ese hermoso compañero que me acompaña y sostiene, en silencio, con amor.

Aceptación de que no puedo ser la madre que deseo pero soy la madre que soy y quiero aprender a amar y honrar a ésta porque es grande y bella para ti.

Aceptación de mi madre, a quien también deseo cambiar y hacerla a mi medida.

Aceptación, en definitiva, de la Vida tal y como es, sin este ansia de control, producto del miedo, que me atenaza y quiere encasillar la vida en compartimentos estancos.

Aceptación total y absoluta de quien soy, permiso de fluidez para mi vida, mi alma y mi corazón, para que la Vida sea lo que Es, con todo lo que trae y lleva, con todo lo que Es porque SÍ.

Desde hoy, un rotundo SÍ a quien soy, a la madre que soy, al hombre que amo, a la madre que me parió, a la hija que parí y a todos los que me rodean y todo lo que me rodea.

Un rotundo SÍ desde mis entrañas, con todo mi amor y todo mi coraje, con toda mi sombra y con toda mi luz, con todo mi dulzura y toda mi guerrera, con toda la fortaleza y toda la delicada vulnerabilidad que soy.

Desde hoy, un rotundo SÍ a la Vida.

Gracias, Hija <3

jueves, 1 de marzo de 2012

Madres

Es como si las madres tuvieran un secreto. 
Un secreto que conoces y se te transmite cuando eres madre.
Hasta entonces eres incapaz de comprenderlo.
 
Es como si las madres supieran de un camino secreto que conduce a un lugar desconocido.
Un lugar que sólo visitas si eres madre.
Un lugar común de apuesta por la vida, donde todas nos jugamos enteras para parir nuestras criaturas. Un lugar de sacrificio por sostener y perpetuar la vida. El lugar donde se produce el rito de la crianza, la semilla de las nuevas gentes, del nuevo mundo.

Y es un espacio lleno de amor, de ternura, de leche, de ricas cosas dulces, de cosas bellas y bonitas, de algodón, de nubes, de colores, de dibujos, de sonrisas, de reconocimiento, de alegría sin fin, de vitalidad asombrosa... y repleto de lágrimas, gritos, noches en vela, regazo, asilo, consuelo, abrazo, vientre y pecho.
 
Es un espacio donde te adentras en los ojos de una criatura vacía de sí misma, exenta de ego, claridad diáfana, transparencia y autenticidad a raudales y te impregnas de su luz y es un lugar donde los desgarros internos que te provoca su llanto te permiten el paso de esta luz y te hacen más nítida, más vulnerable y, por ende, más poderosa.

Todas las madres conocen este secreto y andamos por la vida mirándonos a los ojos, reconociéndonos, sosteniéndonos en nuestras caídas, cómplices, hermanas, abuelas, amigas, tribu: madres todas de todas las hijas y todos los hijos universales que nos pertenecen y son libres al tiempo; de los que somos madres, canal, catalizador, muelle y puerto, cueva y catapulta, invierno y primavera... raíces y alas.


Millones de millones de madres guardan este secreto desde el principio de los tiempos.

Yo ahora lo conozco.
Y a todas les doy las gracias por permitirme ser una de ellas y continuar el linaje.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Revelaciones puerperales de la sombra

A veces tengo pensamientos y fantasías sobre una vida diferente a la que tengo:

No estoy con David sino con otra pareja o en ciernes de tener otra pareja (nunca me imagino sola, dato relevante sobre como me doy identidad a través de las relaciones).


Estoy embarcada en algún proyecto profesional que me satisface (pero no como en mi vida real, que ya lo hago, si no de forma que me convierto en rica y famosa).


Por lo que deduzco, aparecen tres síntomas:

  • Mi necesidad neurótica de significarme a través del Otro y mi dificultad para afianzar mi sentido de identidad autónoma (vamos, enganchada a la oxitocina -droga de las relaciones- de siempre, no solo con la maternidad). 
  • Mi necesidad neurótica de ser vista y reconocida, la Mirada que me faltó de niña y con la que ahora me comprometo a mirar a Uma.
  • Y cómo no la gran necesidad neurótica de ponerme palos en las ruedas, piedras en las alas, lastres en las aletas... para superarlos y sentirme capaz (eso es lo que me mantiene  girando en la rueda cual ratoncilla enjaulada por los hábitos de mi mente).

De modo que observando a Uma tengo la gran oportunidad de observarme y aprender, de cuestionarme sin juzgar y sorprenderme de descubrirme de esta manera (os aseguro que me sorprendo, para quienes me conozcáis seguro que estos síntomas son superevidentes pero es ahora cuando yo ilumino mi sombra).


Gracias, Uma, por tu claridad :)


Así que el compromiso es este: aceptar de Verdad, de Corazón, con Todo lo Divino y Humano, con Todo lo Sagrado y Profano, la vida que tengo.

Vida que he creado con mis actos anteriores, no lo olvidemos; y es una Bella Vida: Uma, David, el momento que vivo con mi familia de origen, con l@s amig@s que ya sé quiénes son, las experiencias que he vivenciado y de las que he aprendido en mi andadura yóguica y vital, las palabras que fluyen a través de mí, los aspectos materiales que nos hacen la vida más fácil y despreocupada....
Y el compromiso es también actuar en consecuencia, consciente y relajadamente, a partir de ahora para que la vida futura sea como deseamos.

Dios, la Vida... como quiera llamársele, ya está retribuyéndome (siempre lo ha hecho) cuanto hago (Uma, este gran Regalo, es prueba de ello).


Eso es todo...


Y la inspiración, la conexión diarias, una dádiva de la lactancia: recibo en tanto doy...

 
Qué milagro, qué sencillo y qué extraordinario al mismo tiempo.

Abrazos a todos <3

lunes, 27 de febrero de 2012

Pies dentro II

Esta última semana (y un poco más, tal vez: la maternidad es tan intensa que torna el concepto tiempo en algo taaaaan relativo) he vuelto a colocar un pie dentro y otro fuera del puerperio.

Resultado: me he disociado y, en consecuencia, estresado (dolor de espalda -sobre todo lumbar- y de cabeza, llanto -siempre sanador y clarificador, si no me quedo enredada en el enojo y la ira-, discusiones de pareja, peticiones de ayuda, sentimientos de dualidad: queriendo estar fuera y dentro... lo mismo que escribí en el poema); Uma ha llorado más que de costumbre reclamando mi mirada y presencia y todo era un torbellino que me llevaba de un lado a otro.

Porque una cosa es estar mirando de verdad a Uma y jugando con ella, a su altura (o sea tumbada), y otra vagar por la casa "haciendo" mientras ella está tumbada "siendo".
Y una cosa es estar presente 100% para ella, vacía de mí -de mi ego y, por tanto, de mis "necesidades" (¿qué más necesario y liberador que conectar con el aquí y el ahora absolutos que ella me ofrece, sintonizar con su plenitud, con su totalidad inabarcable?)- y otra estar allí sin ser realmente, oír sin escuchar, acompañar sin sostener.

Tal vez el listón que me coloco es demasiado alto pero YO sé que soy capaz de hacerlo. Lo sé. Siempre lo he sabido.

Sé que si no pretendo (divina pretenciosidad, la mía) tener un valor, si acepto no ser nada, sólo ser SU MADRE (¡y cuánto es!) todo fluye, todo tiene sentido y yo soy bebé con ella y me sumerjo en el inefable mar de las sensaciones.

Pero si quiero satisfacer mi necesidad egoica de ser alguien en este mundo social, si quiero estar con un pie dentro y otro fuera del puerperio (y siendo magnífica en ambas cosas, a la perfección, ¡cómo no!), ni estoy en misa ni repico campanas...

Percibo que mi límite aparece cuando ADEMÁS de criar a Uma pretendo hacer más cosas.

Mi límite surge si ADEMÁS de criar a Uma me embarco en una y mil actividades que hasta ahora me definían (conducir la energía de grupos, estar pendiente de las redes sociales... valorarme en función de cuánto aporto en esta sociedad productiva).

Aparece (gran maestra Uma: me inclino ante ti por hacérmelo presente cada día) la dificultad para Ser, sin más; emerge de nuevo el neurótico síntoma de complicar todo lo que sé que es simple y natural y con lo que (bendita circunstancia innata) conecto sencillamente.

Surge la necesidad neurótica de poner obstáculos donde no los hay para superarlos y sentirme capaz (toma estrategia agotadora, así tengo yo esta energía inagotable que practico desde niña).

Me asusta lo fácil porque en realidad todo es taaaaan fácil, tan sencillo... 
Sólo es preciso sentarse y conectar... 
Ser... 
Nada más... 
Yo, que tantas veces lo he escrito y tan a menudo lo olvido :)

Gracias Uma por ser Espejo Claro, Transparencia Absoluta, Diáfano Reflejo.

Con el Amor Inconmensurable de quien se vacía de una y se llena de Luz, te amo :) <3

PD Gracias al magnífico grupo de Migjorn: las familias Mila-Laura-Gianni; Berta-Agnès-Jaume; Teresa-Georgina-Lluís; a David, a nuestra psicoterapeuta Juliana y a la lúcida y sabia "abuela" Montserrat Catalán por traerme de vuelta y recordarme el camino a casa. Les amo profundamente :) <3

miércoles, 22 de febrero de 2012

Uma y Mamá

Hoy es mi cumpleaños.
Y en tres días será el primer trimestre de Uma.
Hoy hace un año que fue concebida.

Siento que no soy suficiente. Y que no sé cuál es la fecha real de su nacimiento.


No me puse sola de parto (pese a que fue vaginal, sin epidural ni episiotomía), por eso creo que no soy suficiente mujer, suficiente hembra. Sé que es patológico y neurótico, pero es lo que siento (yo, que escribí al respecto: no sólo era MI parto, sino SU nacimiento).


Y desconozco (temo) las implicaciones que la inducción al nacimiento puede tener para Uma.

¿Qué día habría nacido de no haber sido inducida?
¿Y cómo?
¿Intervine en algo que puede perjudicarla?

A veces, como hoy, la duda y la culpa me corroen, la insuficiencia: el "revolcarme" en mi mentira personal primigenia: además de lo que sé, ¿cómo fue realmente mi nacimiento para sentir que no soy suficiente?


Estos han sido días duros.

Las lágrimas han sido cosustanciales a la leche.
Hemos atravesado juntas de la mano -corazón con corazón- nuestro primer gran desierto (los otros eran menores).

Toco fondo para satisfacer su demanda. Integro la distancia entre la madre que quiero ser (la madre ideal) y la madre que soy (la madre real).

Me rebela mi límite pero lo acepto, es saludable: entonces puedo fluir siendo su madre.
Entiendo y permito otras figuras de maternaje a riesgo de caer exhausta y no poder atenderla si no doy espacio y papel al resto, si no pido ayuda a la excelente tribu que respetuosamente me acompaña y sólo está esperando mis peticiones.
¿Por qué necesito que me necesite?
¿De dónde nace esa necesidad de sentirme útil?
¿Por qué mi autoestima se fundamenta en cuán de útil soy para el resto?
Si siento que no soy suficiente, el ser utilitaria es la solución: admirable estrategia neurótica, la mía :)...

No necesito ser útil ni suficiente.

Ya lo soy para Uma por el simple hecho de existir y ser su madre.
Y soy millones de cosas maravillosas más, para ella y para mí...

Vivencio que cada vez que su cuerpo atraviesa un brote de crecimiento, el mío se conecta con la sombra de la psique (y de las células) y me conduce a donde evito en la vigilia consciente y reprimida.

Bendito espejo la maternidad: la misma transparencia, la misma claridad, la misma evidencia de Uma se manifiesta en mí si me entrego...

Hoy es mi cumpleaños y casi el primer trimestre de Uma. Después de escribir esto y "ordenarme" ya me siento mucho mejor. Poco a poco iré respondiéndome a todas las preguntas. Lo sé. Gracias por estar ahí, sosteniéndome...

miércoles, 15 de febrero de 2012

Linaje


En las noches, mientras duermes, te percibo tan diminuta que me parece increíble que tu cuerpo encierre a una mujer.

¡Qué milagro la Vida! Alguien como tú algún día será alguien como yo. Y mirará a su Hija y se maravillará...

Tú caminarás por este mundo cuando yo ya no esté.
Tú llevarás mi memoria cuando yo sólo sea viento que revolotea tus cabellos.
Tus ojos verán paisajes que yo jamás conoceré.
Sentirás aromas que serán exóticos para mí.
Gustarás de placeres ignotos.
Escucharás melodías distintas.
Tu cuerpo sabrá de amores y deseos y penas y consuelos.. que jamás experimentaré.

Qué difícil se me hace pensar que tendrás una vida diferente a la mía, se me encoge la matriz sólo de pensarlo, tan pequeña eres aún... y tan dependiente...

¿Cómo hacen las madres desde el principio de la Vida?
¿Por qué, como alguien dijo, vive para siempre nuestro corazón fuera del cuerpo?
¡Qué terrible angustia y qué gratificante expansión!
¿Cómo callan las madres su amor y permiten el vuelo?

Yo ahora te miro y sólo puedo amarte y entregarte cuanto soy, cuanto sé... y lo que no sé lo aprendo... para dártelo...

Quiero, Uma, que sepas, que siempre te acompañaré, como tú quieras: cerca, lejos, presente, ausente... que me morderé mis ganas de formar siempre parte de tu vida si algún día tú me alejas, que respetaré tus silencios, soportaré tus desmanes, acogeré tus desprecios, como mi madre hizo conmigo -yo, que tantos le hice. A ella, que tanto amo-; porque sé que un día, en la noche, cuando tú mires a tu hija mientras duerme y te sorprendas porque su cuerpo encierre una mujer como tú, honrarás a tu Madre, a tu Abuela, a todo tu Linaje y sabrás cuánto las amas y cuán difícil y cuán hermoso es ser madre y cómo desde el principio de los tiempos andamos dispuestas a que nuestro corazón vaya por siempre fuera del cuerpo...
¡Qué tremenda valentía y qué incomparable belleza!
¡Qué inmensa bendición y qué magnífico coraje!

Te deseo, Uma, que del camino del Amor a tu Hija encuentres el sendero del Amor a tu Madre... porque en verdad es sólo Uno el hilo, sólo Una la senda y sólo Una la red que nos une y palpita en nuestros corazones de Hembras desde el principio de los tiempos...

Que el Amor a tu Hija sane el Amor a tu Madre, como tú sanas mi relación con Abu y todo mi linaje.

Te amo,

Mama

lunes, 13 de febrero de 2012

Estas gélidas y soleadas mañanas de invierno.

Aquí estamos, Uma, en estas gélidas y soleadas mañanas de invierno. 
Ahora no podemos salir mucho: paseamos por las mañanas pero cuando atardece ya nos quedamos en casa...

Nacer en invierno no nos ha dejado jugar mucho piel con piel, aunque aprovechamos cualquier cambio de ropa o pañal (y son muchos créeme), el masaje diario, el baño... para quedarnos desnudas y abrazadas, sensualmente enlazadas en nuestro placer, entregadas a la sensación del tacto de nuestras pieles en contacto... La piel es tu primera escuela...

Por las mañanas, jugamos y reímos en la cama... como ya "hablas" y emites una gran variedad de sonidos para lo pequeñita que eres (2,5 meses), permanecemos un rato entre las sábanas divirtiéndonos... Dos cambios de pañal más tarde (el primero te libera de la humedad de las micciones nocturnas y al sentir el pañal limpio siempre evacúas: tienes un jovencísimo pero maravilloso y puntual reloj intestinal), bajamos a la cocina. Pasas la mañana entre el fular y la mantita de juegos, atendida, sostenida, escuchada, mirada... y duermes bastante aún... lo que permite a mamá estar con el ordenador, leer el periódico, hacer algo de la casa que papá no haya podido hacer...

A las 12 salimos a pasear, abrazadas en nuestro fular, a veces con el carrito como llevacargas, otras sin él... Vamos a un lindo parque. Otras veces a tomar un desayuno salado. Por el camino te enseño cosas y sus nombres: los árboles, las flores, las piedras, los colores... Gozamos del privilegio de vivir en un bello pueblo cercano a Barcelona, que conserva su aire rural y empedrado...

Después, volvemos y mamá come (muchas veces papá ya está aquí y comparte con nosotras, otras viene a las 16-17 h). 

La tarde es para la siesta, más juegos o para que papá nos lleve a sitios con el coche (tú y yo lo cogemos para lo necesario , pero prefiero ir de paquete y estar atenta a ti :). También paseamos si hace bueno.

Son días muy hermosos a tu lado: observarte es descubrir el mundo a través de tus ojos y eso es maravilloso.
Disfrutar de tu alegría es un regalo inconmensurable .

Abu Loli y tío Iván también vienen a vernos una o dos mañanas a la semana y tod@s disfrutan de ti y tu presencia [y tu Presencia (tu capacidad de estar presente, en el aquí y el ahora, en el sintiempo, y de conducirnos a él a quienes vivimos en el tiempo)]. Al resto de familia, los vemos, al menos, una vez a la semana. Te encanta estar con gente y sonríes a tod@s...

Estos son nuestros días en estas gélidas y soleadas mañanas de invierno. 

Una bendición de Vida.

Te amo,

Mama

martes, 7 de febrero de 2012

Gracias

Me he entregado. Incondicionalmente. Jamás lo había hecho. Me inmolo gustosamente...
 

Qué hermosa es mi vida desde que llegaste. Parece la letra de un bolero antiguo (ya nada me importas si no estás tú...) pero es un sentimiento del todo cierto.
 

Con tu pequeña existencia das sentido a toda una vida. Qué fácil y qué sencillo. Qué natural. Sin artificio.
 

Son tus ojos. Es tu mirada. Nítida, transparente, clara. Tu veloz evolución. Siempre descubriendo. A cada segundo avanzando. Tu imparable ritmo.
 

Tu despertar... ¿o el mío? Todos soñamos: pasado, futuro... Navegamos entre duales cortinas de humo, incapacitados para vivir el Ahora en su complitud eterna, en su terrible belleza fugaz y densa, en su consistencia efímera y evidente, simple, sin ambages... 

Por eso, sólo tú eres Presente y Real y a tu lado puedo mantenerme en la Presencia y la Realidad... Tú me lo inspiras, tú me abres el camino, coges mi mano y me acompañas a esa excelsa Libertad, a esa incomparable Oportunidad, a abarcar el Uni-verso (Una Sola Vez Cada Vez) en el universo que conformas...
 

Cómo no entregársete si estás plena de secretos y enseñanzas, cómo no abrazarte si ese abrazo contiene la Verdad que siempre estuve buscando, cómo no adorarte, si tu existencia es tan inmensa, pura y clara. 
Cómo no amarte, Hija, cómo no amarte, si este Amor me otorga Experiencia y Sabíduría, me ofrece Luz e ilumina mi Sombra...
 

Gracias <3

lunes, 6 de febrero de 2012

Facebook: La lactancia materna no es obscena, ES SALUDABLE!!!!



Démosle teta al Facebook...

La lactancia materna no es obscena, ES SALUDABLE!!!!

Porque la lactancia materna es el mejor alimento, a todos los niveles, para nuestros bebés e hijos mayores...
Porque las muñecas del consumo masivo ofertado a nuestr@s hij@s llevan biberón y no tetas con leche...
Porque es necesario visibilizar y normalizar la lactancia...
Por educar a la sociedad en ver tetas y niñ@s mamando como algo cotidiano y natural...
Por recuperar la tierra que nos pertenece y fue usurpada por las multinacionales de la leche de fórmula -que ha de ser la excepción y no la regla-...
Por generaciones de madres a quienes les negaron la lactancia aduciendo que su leche no era buena...
Por millones de bebés (como yo) que no pudieron mamar...
Porque las tetas son, en primera instancia, para amamantar -como mamíferas que somos-...
Porque la imagen de una madre amamantando es natural, bella, simple, sin artificio -sin beneficio empresarial para los emporios multimarca-...
Porque un ser amamantado a demanda, sostenido, aceptado y amado con leche y el océano hormonal que provoca  la lactancia será un ser libre y amoroso...
Por recuperar la autonomía de nuestros cuerpos sin censuras masculinas... porque la perversión está en el ojo del que mira...
Por la leche que mana de nuestros pechos, por la sangre que brota de nuestro útero y por las lágrimas que riegan nuestros puerperios...
Por todo eso, VIVA LA TETA y DÉMOSLE TETA AL FACEBOOK Y A QUIEN HAGA FALTA
<3 <3 <3 (.Y.) (.Y.) (.Y.) 

Mientras duermes...

Adoro colocar mi nariz en el pliegue de tu cuello y olerte.
 
Percibir ese dulce olor de canela, vainilla, nuez moscada, caramelo... de todas las ricas cosas dulces...
 
Adoro la suavidad y tersura de tu piel de luna, como resbala mi yema por cualquiera de los rincones de tu cuerpo.
 
Adoro rozar mi cara por tus finos cabellos, largos, con su desorden único.
 
Adoro abrazarte y sostenerte, ser cuna con mis brazos, regazo con mi vientre...
 
Adoro observarte, Hija, mientras duermes.

viernes, 3 de febrero de 2012

Zona libre de Estivill


Nueva entrada del fabuloso blog de Sarai Llamas (será uno de los enlaces en cuanto tenga un rato para enlazar todos los blogs maternales que me encantan). Sarai es la autora de los logos que encuentras a la derecha. Besos a todas.

Cumplida una de las metas planteadas para tener los 2 pies dentro del puerperio: mientras Uma esté despierta NO tener el ordenador encendido.

Siguiente meta: olvidarse de la Blackberry mientras Uma esté despierta.

En proceso: conectar con todas y cada de las sensaciones maravillosas que experimento al amamantar.



jueves, 2 de febrero de 2012

Pies dentro

Un pie dentro y otro fuera.


Ése es mi puerperio ahora.


Si te abrazo profunda desde dentro 
y te siento en mi vientre y en mi alma;
si dejo que mi piel -sensual y sexual-
se funda con tu piel -sensual y sexual- 
en un contacto íntimo y pulsional
que nos licúa de táctil placer extático, 
si permito que el corazón se expanda
y abarque tu infinito e inasible ser diminuto;
me sumerjo en un oceáno de sensaciones,
me atrae una insoslayable fuerza de gravedad,
densa y acuosa,
que me arrastra hacia abajo, hacia abajo, 
hacia adentro, hacia adentro,
me deslizo en un vertiginoso tobogán
que me sume en abisales posos de mí misma,
me dejo llevar por esta ola que me inmersa
y deshace límites
y me rinde y abdica
y me linfa y me envuelve
y me vuelve agua,
y me vuelve leche,
dulce, suave, golosa, tierna...
Nutricia...


Si todo esto permito, soy feliz...
Grande, redonda, blanda,
tierna, mullida, gordota...
Como algodón de azúcar...


Sin embargo, otras veces,
mamá se coloca en su cabeza
y me desconecto del cuerpo y mis sensaciones:
dejo de oír con mi oído canino,
dejo de oler con mi olfato de loba,
dejo de ver con mis ojos de águila,
dejo de palpar con mi piel de delfín,
dejo de saborear con mi lengua glotona.
Y, desde la mente,
desde la obligación que me impongo de afuera,
me alejo de ti y de todo lo que me enseñas...
Pierdo la posibilidad de autoconocimiento que me brindas
y entro en frenética actividad exterior.
Enojada,
doblemente enfadada
porque pierdo tu sintonía
y porque no llego a lo de afuera,
a lo de arriba...


¡Cuánto miedo a dejarme arrastrar!
¡Cuántas posibilidades perdidas
al cabo del día!
¡Cuántas mujeres entre dos mundos:
anhelando su fusión,
su incondicional entrega,
su desbordamiento de vísceras,
de sangre, lágrimas y leche,
-la trinitaria fuente inmemorial de vida-  
en medio de un exigente mundo patriarcal...!
¡Cuánta puérpera negada, humillada, 
vencida y ajada por las apisonadoras de la realidad material capitalista 
y por las desbrozadoras internas de la claudicación!
¡Cuánto desamparo bebé-mamá 
por las exigencias y autoexigencias sociales y personales!
¡Cuánta esencia dividida!
¡Cuántos pies dentro y cuántos pies fuera!


Pero yo digo ¡basta!, Uma,
no voy a permitir que nos separen,
me niego a vivir en mi cabeza cuando estés a mi lado,
pongo a salvo y resguardo nuestro vínculo,
acoto límites,
construyo zanjas donde escondernos, 
alzo muros para protegernos...
no de nada ni de nadie
-eso ya lo hace papá-,
lo hago, Hija, para defendernos
de mi propio deseo de huir
para no enfrentarme a quién soy
para no encarar quién eres...
Para tener la suficiente valentía,
el suficiente arrojo y coraje,
para permanecer, para ser,
para estar, sin hacer,
para ser Presencia y Mirada
y Teta y Consuelo
y Abrazo y Sostén.
Y Amor sin Anhelo
sólo con Realidad...


Para Amarte, Uma,
para intentar corresponderte ese Amor tuyo que intuyo en tu mirada
-tus ojos que me ven perfecta
cuando yo desaprendí verme de esa manera-,
que percibo en tu sonrisa,
en la pura alegría de verme cada mañana,
en tus balbuceantes intentos de comunicarte,
en tu voz aguda y tus salivantes sílabas,
en tu ira cuando algo no es Ya y Ahora
-bendita criatura que sólo vive en Presente-,
en tu necesidad y tu demanda,
en tu transparente honestidad,
en tu ímpetu, en tu vitalidad,
en tu claridad e inocencia,
en tu auténtica esencia divina,
Hija de mi alma,
Ser hermoso de mi vida y de mi corazón.


Te amo, te amo porque me has dado lo más grande que jamás me han ofrecido.
Te amo porque tu existencia me hace sentir digna de la mía 
y me hace amarme, Uma, y eso es incomparable.
Te amo, mi amor.


Los dos pies dentro.


Éste es mi puerperio Hoy.

lunes, 30 de enero de 2012

Maestra Uma

Desde el ignoto lugar del que provienes, traes enseñanzas para todos.

Permites a papá mostrar su dulce ternura, su capacidad de acogida y cuidado. Su abrazo y sostén. Le inspiras para su esfuerzo y trabajo, para mejorar a diario.


A mí, tu madre, me abres puertas que permanecían desnutridas: la creatividad, la autoconfianza, la honestidad para mirarme y encontrarme vulnerable y frágil, la posibilidad de pedir ayuda y conectar con mi yo profundo y verdadero.


A tus tíos, mis hermanos, el expresar amor por una criatura tan cercana, tan de sangre, tan pequeña, poder cuidarte y protegerte, como papá.


A mi madre, tu abuela, le permites redescubrirse, ser niña y madre de nuevo, ser la ilusión por la que cada mañana se levanta, sueña y crea un mundo nuevo para su nieta.


A tus abuelos paternos, revalidar su título y reencontrarse en la esencia de su hijo en tu existencia.


A tus tíos y primos, estar cerca una vez más de un ser puro e inocente, confiado, que fluye y se entrega sin juicios ni valores al ritmo de la Vida, a la sinfonía del Universo.


¡Tan pequeña y tan sabia!

¡Tan generosa!
Así eres tú, mi amor.

Maestrita mía.

Maestrita nuestra.

Con un regalo para cada uno de nosotros.


Eres un milagro que llega a nuestras vidas y nos ayuda a ser mejores, a evolucionar hacia una armonía de amor que nos nutre a todos, desde tu espléndida y clara mirada de aceptación y amor profundo.


Te amo, Uma.


Mama

V

Duermes y te observo.
Profundamente descansas
quién sabe sumergida en qué sueños.
Tu blando cuerpo totalmente laxo,
tu otrora activa expresión
sumida en Morfeo...

Vertiginosa sensación si te observo.

Vuelco de entrañas al saberte tan lejos.
No logro entender cómo crecerás
y te alejarás de la proximidad de mi cuerpo.

Dejarás de ser bebé,

un día te despertarás niña, aún más tarde mujer,
quién sabe si madre o abuela...

¿Cómo es posible que alguien tan chiquitita

llegue a ser un día adulta?
Mirándote ahora parece mentira.

Quisiera parar el tiempo en este instante.

Poder atesorar tu aspecto de pequeña bebé,
con tu carita preciosa,
tu cuerpo encogido,
tus mejillas gordotas,
tu dulce olor de leche...

Linda niña de mis sueños,

hermosa hembra de mis entrañas,
bella criatura del alma...

Duerme y descansa,

preciosa,
sueña y encanta...

Mamá vela tu sueño.


Mamá te mira y ama...

IV

Vigilo mientras duermes.

Te miro y no puedo creer que alguien tan pequeña y hermosa dependa de mí.


Me da la sensación de que es a la inversa: de que soy yo quien depende de tu bienestar, de tu sonrisa, de tu alegría...


Soy yo quien se entrega incondicionalmente a tu antojo y deseo: teta, juego, sueño, baño, masaje, paseo...


Celebrando dichosa contigo el milagro de la Vida.


Pareces tantas niñas: una duerme plácida y tiene una cara, otro rostro posees despierta y activa, aún una faz nueva atesoras si lloras y te enfadas...


Qué milagro inaudito ser madre, ser Tu madre, Uma...


Sólo de pensarlo afloran emocionadas lágrimas a mis ojos...


Nunca me he sentido tan importante...


Nunca he caminado tan satisfecha y orgullosa que cuando te porteo...


Eres mi motivo de alegría...


No logro recordar la vida antes de ti, tan intensa es la experiencia...


Mueves tus bracitos y te agitas mientras duermes, mientras estas palabras te escribo.


Pienso en tu cuerpo, tan perfecto; en tu dulce olor de bebé, que es tan tierno; en la sonrisa que me dedicas cuando me descubres en el recorrido de tus ojos; en tu curiosidad sorprendida al mirar cualquier cosa, en tu pureza, en tu inocencia, en lo adorable que es tu nueva existencia...


Te amo, Uma, te amo más de lo que soy capaz de expresar, de lo que cualquiera es capaz de explicar...


Te amo con un amor que es absoluto y generoso, que no espera retribución ni recompensa.


Te amo porque no puedo hacer otra cosa que amarte.


Con un amor que me abarca por completo,

que nace de cada célula de mi ser,
el mismo ser que te albergó y que se siente conectado a ti,
te amo con una extraña fuerza que nace de mi vientre,
que reside en mis entrañas y me mantiene ligada a ti con un umbilical cordón, invisible, irrompible.

Te amo, abrazo, protejo y cobijo como un benefactor universo que te envuelve y te da amor y confianza.


Te amo desde lo más adentro y profundo que soy capaz de sentir, desde lo más esencial y básico de mi ser...


Te amo y se me quedan parcas las palabras para describir cuánto siento por ti, Hija.


Eres el regalo más maravilloso que me ha dado la Vida, eres la respuesta a todos mis anhelos, eres mi Maestra de amor, mi compañera de viaje, la diosa de mis sueños...