lunes, 27 de febrero de 2012

Pies dentro II

Esta última semana (y un poco más, tal vez: la maternidad es tan intensa que torna el concepto tiempo en algo taaaaan relativo) he vuelto a colocar un pie dentro y otro fuera del puerperio.

Resultado: me he disociado y, en consecuencia, estresado (dolor de espalda -sobre todo lumbar- y de cabeza, llanto -siempre sanador y clarificador, si no me quedo enredada en el enojo y la ira-, discusiones de pareja, peticiones de ayuda, sentimientos de dualidad: queriendo estar fuera y dentro... lo mismo que escribí en el poema); Uma ha llorado más que de costumbre reclamando mi mirada y presencia y todo era un torbellino que me llevaba de un lado a otro.

Porque una cosa es estar mirando de verdad a Uma y jugando con ella, a su altura (o sea tumbada), y otra vagar por la casa "haciendo" mientras ella está tumbada "siendo".
Y una cosa es estar presente 100% para ella, vacía de mí -de mi ego y, por tanto, de mis "necesidades" (¿qué más necesario y liberador que conectar con el aquí y el ahora absolutos que ella me ofrece, sintonizar con su plenitud, con su totalidad inabarcable?)- y otra estar allí sin ser realmente, oír sin escuchar, acompañar sin sostener.

Tal vez el listón que me coloco es demasiado alto pero YO sé que soy capaz de hacerlo. Lo sé. Siempre lo he sabido.

Sé que si no pretendo (divina pretenciosidad, la mía) tener un valor, si acepto no ser nada, sólo ser SU MADRE (¡y cuánto es!) todo fluye, todo tiene sentido y yo soy bebé con ella y me sumerjo en el inefable mar de las sensaciones.

Pero si quiero satisfacer mi necesidad egoica de ser alguien en este mundo social, si quiero estar con un pie dentro y otro fuera del puerperio (y siendo magnífica en ambas cosas, a la perfección, ¡cómo no!), ni estoy en misa ni repico campanas...

Percibo que mi límite aparece cuando ADEMÁS de criar a Uma pretendo hacer más cosas.

Mi límite surge si ADEMÁS de criar a Uma me embarco en una y mil actividades que hasta ahora me definían (conducir la energía de grupos, estar pendiente de las redes sociales... valorarme en función de cuánto aporto en esta sociedad productiva).

Aparece (gran maestra Uma: me inclino ante ti por hacérmelo presente cada día) la dificultad para Ser, sin más; emerge de nuevo el neurótico síntoma de complicar todo lo que sé que es simple y natural y con lo que (bendita circunstancia innata) conecto sencillamente.

Surge la necesidad neurótica de poner obstáculos donde no los hay para superarlos y sentirme capaz (toma estrategia agotadora, así tengo yo esta energía inagotable que practico desde niña).

Me asusta lo fácil porque en realidad todo es taaaaan fácil, tan sencillo... 
Sólo es preciso sentarse y conectar... 
Ser... 
Nada más... 
Yo, que tantas veces lo he escrito y tan a menudo lo olvido :)

Gracias Uma por ser Espejo Claro, Transparencia Absoluta, Diáfano Reflejo.

Con el Amor Inconmensurable de quien se vacía de una y se llena de Luz, te amo :) <3

PD Gracias al magnífico grupo de Migjorn: las familias Mila-Laura-Gianni; Berta-Agnès-Jaume; Teresa-Georgina-Lluís; a David, a nuestra psicoterapeuta Juliana y a la lúcida y sabia "abuela" Montserrat Catalán por traerme de vuelta y recordarme el camino a casa. Les amo profundamente :) <3

miércoles, 22 de febrero de 2012

Uma y Mamá

Hoy es mi cumpleaños.
Y en tres días será el primer trimestre de Uma.
Hoy hace un año que fue concebida.

Siento que no soy suficiente. Y que no sé cuál es la fecha real de su nacimiento.


No me puse sola de parto (pese a que fue vaginal, sin epidural ni episiotomía), por eso creo que no soy suficiente mujer, suficiente hembra. Sé que es patológico y neurótico, pero es lo que siento (yo, que escribí al respecto: no sólo era MI parto, sino SU nacimiento).


Y desconozco (temo) las implicaciones que la inducción al nacimiento puede tener para Uma.

¿Qué día habría nacido de no haber sido inducida?
¿Y cómo?
¿Intervine en algo que puede perjudicarla?

A veces, como hoy, la duda y la culpa me corroen, la insuficiencia: el "revolcarme" en mi mentira personal primigenia: además de lo que sé, ¿cómo fue realmente mi nacimiento para sentir que no soy suficiente?


Estos han sido días duros.

Las lágrimas han sido cosustanciales a la leche.
Hemos atravesado juntas de la mano -corazón con corazón- nuestro primer gran desierto (los otros eran menores).

Toco fondo para satisfacer su demanda. Integro la distancia entre la madre que quiero ser (la madre ideal) y la madre que soy (la madre real).

Me rebela mi límite pero lo acepto, es saludable: entonces puedo fluir siendo su madre.
Entiendo y permito otras figuras de maternaje a riesgo de caer exhausta y no poder atenderla si no doy espacio y papel al resto, si no pido ayuda a la excelente tribu que respetuosamente me acompaña y sólo está esperando mis peticiones.
¿Por qué necesito que me necesite?
¿De dónde nace esa necesidad de sentirme útil?
¿Por qué mi autoestima se fundamenta en cuán de útil soy para el resto?
Si siento que no soy suficiente, el ser utilitaria es la solución: admirable estrategia neurótica, la mía :)...

No necesito ser útil ni suficiente.

Ya lo soy para Uma por el simple hecho de existir y ser su madre.
Y soy millones de cosas maravillosas más, para ella y para mí...

Vivencio que cada vez que su cuerpo atraviesa un brote de crecimiento, el mío se conecta con la sombra de la psique (y de las células) y me conduce a donde evito en la vigilia consciente y reprimida.

Bendito espejo la maternidad: la misma transparencia, la misma claridad, la misma evidencia de Uma se manifiesta en mí si me entrego...

Hoy es mi cumpleaños y casi el primer trimestre de Uma. Después de escribir esto y "ordenarme" ya me siento mucho mejor. Poco a poco iré respondiéndome a todas las preguntas. Lo sé. Gracias por estar ahí, sosteniéndome...

lunes, 20 de febrero de 2012

Bienvenido, Alexan!!!!

Estoy emocionadísima!!! Mi rostro refleja una gran sonrisa y las lágrimas afloran a mis ojos: YA HA NACIDO ALEXAN!!! Hijo de una maravillosa, consciente e intrépida mujer, Marta, y de su no menos lúcido e íntegro compañero Jordi.
Qué grandes y luminosos padres has escogido, Alexan!
Larga vida a tu alma y honda satisfacción por la alegría y amor de tus padres que han sido bendecidos con tu existencia. Os amo!!!!!!

Tu parto me ha hecho revivir el mío, Marta. Gracias. Estoy aquí para lo que necesites...

miércoles, 15 de febrero de 2012

Linaje


En las noches, mientras duermes, te percibo tan diminuta que me parece increíble que tu cuerpo encierre a una mujer.

¡Qué milagro la Vida! Alguien como tú algún día será alguien como yo. Y mirará a su Hija y se maravillará...

Tú caminarás por este mundo cuando yo ya no esté.
Tú llevarás mi memoria cuando yo sólo sea viento que revolotea tus cabellos.
Tus ojos verán paisajes que yo jamás conoceré.
Sentirás aromas que serán exóticos para mí.
Gustarás de placeres ignotos.
Escucharás melodías distintas.
Tu cuerpo sabrá de amores y deseos y penas y consuelos.. que jamás experimentaré.

Qué difícil se me hace pensar que tendrás una vida diferente a la mía, se me encoge la matriz sólo de pensarlo, tan pequeña eres aún... y tan dependiente...

¿Cómo hacen las madres desde el principio de la Vida?
¿Por qué, como alguien dijo, vive para siempre nuestro corazón fuera del cuerpo?
¡Qué terrible angustia y qué gratificante expansión!
¿Cómo callan las madres su amor y permiten el vuelo?

Yo ahora te miro y sólo puedo amarte y entregarte cuanto soy, cuanto sé... y lo que no sé lo aprendo... para dártelo...

Quiero, Uma, que sepas, que siempre te acompañaré, como tú quieras: cerca, lejos, presente, ausente... que me morderé mis ganas de formar siempre parte de tu vida si algún día tú me alejas, que respetaré tus silencios, soportaré tus desmanes, acogeré tus desprecios, como mi madre hizo conmigo -yo, que tantos le hice. A ella, que tanto amo-; porque sé que un día, en la noche, cuando tú mires a tu hija mientras duerme y te sorprendas porque su cuerpo encierre una mujer como tú, honrarás a tu Madre, a tu Abuela, a todo tu Linaje y sabrás cuánto las amas y cuán difícil y cuán hermoso es ser madre y cómo desde el principio de los tiempos andamos dispuestas a que nuestro corazón vaya por siempre fuera del cuerpo...
¡Qué tremenda valentía y qué incomparable belleza!
¡Qué inmensa bendición y qué magnífico coraje!

Te deseo, Uma, que del camino del Amor a tu Hija encuentres el sendero del Amor a tu Madre... porque en verdad es sólo Uno el hilo, sólo Una la senda y sólo Una la red que nos une y palpita en nuestros corazones de Hembras desde el principio de los tiempos...

Que el Amor a tu Hija sane el Amor a tu Madre, como tú sanas mi relación con Abu y todo mi linaje.

Te amo,

Mama